Estufa Pellets sin electricidad

Estufa de Biocombustible sin electricidad

Las estufas de pellets sin electricidad, como su nombre indica, son estufas que no necesitan ningún tipo de alimentación eléctrica para su funcionamiento.
La carga o alimentación de pellets se hace debido a la gravedad, y el encendido y regulación es totalmente manual.

Estas estufas tienen un rendimiento parecido al resto de las estufas de pellets y su consumo, como en todas, también variará en función de la calidad del biocombustible que se utilice así como el tiempo de funcionamiento.

Ahorro doble, estufas con combustible sostenible y sin consumo eléctrico.

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¿Cómo funciona una estufa de pellets sin electricidad?

Estas estufas de pellets funcionan totalmente de forma manual, con difusión del calor por convección natural, ya que su diseño favorece la circulación del aire.

El sistema de funcionamiento es el siguiente: Se introducen los Pellets en el depósito y estos caen por gravedad a la zona de combustión a la vez que empujan hacia la ceniza hacia el cenicero.

El encendido se hace también de forma manual con gel de encendido, y la admisión de aire para la combustión también se abre y se cierra de manera totalmente manual.

Al ser un proceso totalmente manual, este tipo de estufas puede mantener caliente la casa cuando incluso cuando haya cortes de luz

Esta estufas de pellets son cada vez más habituales, y son ideales para las casas alejadas de los núcleos urbanos, donde las instalaciones eléctricas son más sensibles a cortes del suministro.

 

Ventajas y desventajas de las estufas de pellets sin electricidad

La principal ventaja de este tipo de estufas es el ahorro en energía eléctrica. Una estufa de pellets convencional suele consumir unos 350 W de energía  eléctrica en el encendido y después unos 100w en el funcionamiento. Toda esta energía eléctrica que necesita para su funcionamiento, encendido, funcionamiento, regulación electrónica, etc. la ahorraremos con una estufa de pellets sin electricidad.

Otra ventaja es que en el supuesto caso de que se caiga el suministro de energía eléctrica, estas estufas siguen funcionando sin problema ninguno, al contrario que las estufas de pellets convencionales, que se apagarían de inmediato.

La principal desventaja que tiene es que las regulaciones de aire hay que hacerlas de forma manual.

La entrada de aire para la combustión de los pellets se tiene que realizar de forma totalmente manual, abriéndola para una mayor combustión o cerrándola, para una combustión más lenta. En una estufa de pellets convencional, esto se hace de una manera automática en función de la temperatura de la estancia.

Otra desventaja es el carecer de ventiladores para la difusión del aire caliente. En este tipo de estufas el calor se transmite al ambiente por convección natural.